Arrastrando las valijas...

lunes, 19 de agosto de 2013

París… París… (Segunda entrega)



Dicen que no hay dos sin tres…

Recomiendo leer primero “París…París… (Primera entrega)”
Era el lunes 6 de agosto de 2012. Llegamos a París desde Londres, en el Eurostart, que partió de la estación de trenes St Pancras International y en dos horas y media nos dejó en la Gare Du Nord. De allí y en un enorme taxi nos dirigimos al 33 de la Rue de Lille, en St Germain-des-Prés, departamento para cuatro personas, reservado desde La Plata, vía Internet. Desde hace unos cuantos años elegimos alquilar departamentos en lugar de hospedarnos en hoteles, sobre todo si somos más de dos, resulta más económico, además de darnos la posibilidad de desayunar y cenar en él, ya que el almuerzo habitualmente nos sorprende en medio de una caminata. Esto nos da motivo para recurrir a un supermercado, una panadería, una verdulería, etc. y poder sentirnos “como en casa”, codeándonos con los habitantes y comerciantes del lugar, es una buena experiencia. Dos sitios recomendables para realizar este tipo de reservas son: House Trip (http://www.housetrip.com/es), Homelidays (http://www.homelidays.es/) o Homeaway (http://www.homeaway.es) las tres en español.

Llegamos al departamento, teníamos un código con números y letras para la puerta de entrada y otro para la segunda puerta que era de rejas, en el primer piso estaba el departamento con ventanas a las dos calles, la Rue de Lille y la Rue de Beaune, ya que está justo en una esquina: un hermoso y tradicional departamento, a solo una cuadra del Sena, que cruzándolo por el Pont Royal nos dejaba en el Jardín de las Tullerias, en la Plaza del Carrusel y en el Louvre!! Esta estadía en París se caracterizó porque la caminamos toda!!, ya que el lugar donde nos alojábamos así lo permitía.
Nota: Para aumentar el tamaño de las fotos clickear sobre ellas.

 


Luego de ubicarnos y buscar el supermercado más cercano para llenar la heladera (a propósito, quiero comentar que habitualmente cuando se alquila un departamento, te reciben con algunas cosas, tanto alimentos como de limpieza, elementales para iniciar una estadía), bueno, como ya eran las 17:00 y luego de un frugal “almuerzo”, antes que nos venciera el sueño, salimos a caminar.

Cruzamos el Sena, pasamos por el Museo del Louvre, cerrado por la hora, llegamos a la Ópera de París y allí frente a ella tomamos un cafecito en el famoso Café de la Paix:

 


Volvimos al departamento ya de noche…




A la mañana siguiente, caminamos un poco por St Germain-des-Prés, por una zona donde hay muchos cafés, negocios de flores, panaderías, etc, etc.:
 

Luego pusimos rumbo a Notre-Dame, en la Isla de la Ciudad (Ile de la Cité), pasando primero por el Puente de las Artes o Puente de los Enamorados, como se lo conoce y que inmortalizara Cortázar en su célebre Rayuela, como punto de encuentro de la Maga y de Oliveira. Es muy llamativo ver sus barandas cubiertas de candados ya que la tradición es que los enamorados dejan un candado con sus iniciales enganchado allí y tiran la llave al Sena, sellando su amor para siempre:

Puente de las Artes

Notre-Dame siempre tan hermosa!!


 

Luego de caminar por la zona y de almorzar bajo una amplia sombrilla seguimos recorriendo.


Descubrimos muy cerca de allí y de la bajada al Metro Metropolitan de la Cité, en la Plaza Louis-Lépine, un mercado cubierto, con plantas, flores y antigüedades que nos encantó:


Caminamos hacia la Plaza de la Concorde, tan amplia y siempre llena de gente. De allí a la Madeleine, una hermosa iglesia que por fuera tiene aspecto de templo griego. Mientras Roberto me esperaba descansando en un banco de una plazoleta, justo frente a la Iglesia, yo entré a conocerla, me encantó!! Muy amplia, luminosa, en lugar de bancos hay sillas y por fuera miles de flores:

Iglesia de la Madeleine

Cruzamos el Sena por el Puente de la Concorde y pasando primero por el Museo D’Orsay llegamos a la Rue de Lille. Este museo está muy cerca del departamento, a solo 2-3 cuadras, no entramos porque ya estaba cerrado y además lo visitamos en 1999 y lo recordábamos nítidamente.

Tercer día en París: paseo por la hermosa Avenida de Champs-Elysées. Para ello cruzamos el Sena por el Puente de Alexandre III, el más atractivo de todos, decorado con lujosos faroles, caballos alados, ninfas y guirnaldas. Debe su nombre al zar Alejandro III y los elaborados candelabros son copia de las lámparas del Puente de la Trinidad en San Petersburgo.

Puente de Alexandre III

Caminando, caminando… llegamos a la Plaza de la Concorde y de allí a la avenida principal con sus innumerables negocios exclusivos y no tanto… A lo largo de toda la avenida hay pizzerías y otros restaurantes en la propia vereda bajo inmensas sombrillas, habitualmente de color rojo. Le dan un aspecto sumamente agradable, además por la gran cantidad de flores por doquier. Y gente… infinidad de gente… que van y vienen…




Pasamos por el famoso Lido de París y así llegamos al otro famoso Arco del Triunfo. Allí, justo en la esquina, una pareja de recién casados fotografiándose con tal emblema de París de fondo. Eran orientales, con su impenetrable y clásica expresión…






Almorzamos en una de las tantas pizzerías, unas enormes pizzas y luego continuamos el paseo hasta llegar a las Galerías Lafayette… tuvimos que caminar mucho!!... Apenas pudimos comprar alguna cosita por los precios, pero que maravillosas son!!:


Enfilamos hacia La Ópera, donde en una confitería al aire libre en su costado, la gente “merendaba” con Champagne… Nuevamente pasamos por el Café de la Paix, siempre lleno… desde allí por el Boulevard de La Ópera pusimos rumbo al departamento. Como siempre debemos pasar por el Museo del Louvre, con su clásica pirámide de cristal a la entrada, paso obligado antes de cruzar el Sena…


Ya era jueves 9/08 e iniciamos nuestro periplo diario buscando en los embarcaderos del Sena un bote que a la noche nos llevara a pasear por el río, con cena incluida. Nuevamente pasamos por el Puente de Las Artes y sus candados… justo debajo de él encontramos un velero de madera muy bonito, llamado El Califa, lo estaban preparando para el paseo nocturno, subimos a él, lo recorrimos por dentro y como nos encantó reservamos cuatro lugares para la noche. Paseo que comienza a las 21:00 y culmina aproximadamente a las 23:00.


Luego nos dedicamos a caminar y a hacer compras, llegamos a las grandes tiendas Samaritaine, que serían una versión más accesible que las Lafayette, pero muy completas también. Allí encontramos otro local de las perfumerías Sephora, cuyo principal local está sobre los Champs-Elysées, perfumerías muy recomendables.

Tiendas Samaritaine

Seguimos por la Rue de Rivoli, en su sector más elegante y llegamos al Hotel de Ville, sede del Ayuntamiento parisino, edificio de estilo renacentista muy hermoso, con una plaza en su frente donde hay bares, muy cerca de Notre-Dame.

Hotel de Ville

Decidimos almorzar en un restaurante sobre una callecita transversal de la zona, la Rue de la Verrerie, donde había varios locales con sus mesas en la vereda, elegimos “Le Verre Luisant”, con un menú muy original, ya que en una hoja grande simulando ser un periódico indicaba “Edition de París” y luego “Le Petit Journal du Verre Luisant”  y “Bistrot Parisien” y mezclado con propagandas antiguas estaban los platos y precios, muy original!


Desde allí buscamos el Centro Pompidou, al cual no habíamos podido entrar en nuestra anterior visita a París (ver París… París, Primera entrega), lo recorrimos bastante por dentro y por fuera, donde hay una amplia plaza:





Muy cerca está la Iglesia de St Eustache, que es la segunda más grande de París, muy hermosa, aquí se bautizaron y casaron muchos personajes locales, como Richelieu, Luis XIV y Moliere, y tiene una especial acústica por lo cual también se utiliza para ofrecer conciertos, posee un espectacular órgano que según dicen es el más grande y potente de mundo.

Iglesia de St Eustache





Volvimos al departamento a prepararnos para el paseo por el Sena de la noche, el cual fue muy bueno con una comida digna de resaltar y unas vistas hermosas de los edificios más emblemáticos iluminados:

Se inició el último día en París…

Saint Germain des-Prés, es “nuestro” barrio, y uno de los más bonitos de París y no lo habíamos recorrido todo aún… así que arrancamos el día por él. Llegamos a la Place Sartre-Beauvoir, con el típico cartel parisino en azul con letras blancas y bordes verdes que nos dice:



Justo enfrente el Café de Flore, otro típico y famoso café donde solían concurrir los escritores e intelectuales de inicios del siglo XX, entre ellos Sartre, Simone de Beauvoir y Albert Camus. Al igual que el otro bar vecino y tan famoso como éste: Les Deux Magots, frecuentado por Picasso y otros pintores y poetas de la época:


Ambos están sobre el famoso Boulevard St-Germain, al que caminamos de un extremo al otro y sobre el que también encontramos boutiques de los más destacados diseñadores: Armani, Kenzo, Saint Laurent, etc., aunque la zona sigue mostrando su ambiente bohemio e intelectual, quizás por la Escuela de Bellas Artes y por las varias editoriales que tienen su sede allí.

Al otro extremo de la Plaza Sartre-Beauvoir se encuentra la Iglesia de St Germain des-Prés, de estilo románico y la más antigua de París. Allí estaba la abadía benedictina en la Edad Media y luego de la Revolución Francesa solo quedó en pie la Iglesia.

Iglesia St Germain des-Prés







Seguimos hasta encontrarnos con la Plaza de St Sulpice con una inmensa fuente en su centro y la enorme Iglesia del mismo nombre. Un lugar imperdible…

Iglesia de St Sulpice


Muy cerca de allí están los bellísimos Jardines de Luxembourg con su Palacio, sus miles de flores y de sillas metálicas donde los franceses toman sol, se descalzan, leen un libro, escuchan música, juegan al ajedrez o simplemente están… Hay un lago bastante grande y una fuente hermosísima, La Fontaine Medicis.

Fontaine  Medicis

Almorzamos muy cerca de la fuente en unas mesitas al aire libre, bajo la sombra de una arboleda, el restaurante se llamaba Pavillon de la Fontaine.

Luego de un cafecito seguimos la caminata. Pasamos por la Universidad de París: la Sorbona, con un patio enorme y galerías que lo rodean y unas enormes estatuas de científicos como Pasteur, etc.

Patio interno en la Sorbona




También pasamos y recorrimos brevemente el Museo Cluny, llamado Musée National du Moyen-Age (o sea Museo Nacional de la Edad Media), con colecciones del arte medieval. El museo está en una hermosa mansión gótica construida sobre ruinas de baños romanos.

Museo Nacional de la Edad Media (Museo Cluny)

Luego recorrimos el Barrio Latino, verdadero centro académico de París, donde hay muchas facultades y que está poblado por personas de distintos orígenes, sobre todo nos llamó la atención la cantidad de negocios griegos, hay una calle donde hay uno al lado de otro, con la venta de los típicos Gyros, esos sándwich de carne cortada muy finita que se cocina asándola en un pinche vertical que gira y tiene detrás una pantalla a gas como si fuera una estufa que la va cocinado en forma pareja. Esta calle es la Rue du Huchette.





Barrio Latino
  










Llegamos a la hermosa Fuente de St Michel desde donde se ve la Catedral de Notre Dame al otro lado del Sena, en la Isla de la Ciudad…

Fuente de St Michel

Y así le dijimos adiós a París… Au Revoir!, bellísima ciudad…

miércoles, 14 de agosto de 2013

Viena



Una verdadera ciudad imperial…

(Recomiendo leer primero "Praga" y “Budapest”)
Dejamos Bratislava y continuamos viaje hacia Viena.

Llegamos a Viena, al Hotel Arcotel, muy bonito!! Nos instalamos y almorzamos en la habitación.

A las 15:00 comenzamos un city tour por la ciudad con una guía local.

Conocimos el Palacio Schönbrunn -Residencia de verano de los Habsburgo- el nombre significa algo así como “media fuente” y toma ese nombre de un manantial que se encontró en el lugar cuando se construyó el Palacio. Allí vivió la Reina María Teresa, que fue la madre de María Antonieta y tatarabuela del Emperador Francisco José, el marido de la célebre Sissi. No entramos al palacio, solo nos mostraron los jardines anteriores a la entrada… luego volveríamos…
En la puerta de entrada al Palacio
Nota: Para aumentar el tamaño de las fotos clickear sobre ellas.
Conocimos también dos edificios emblemáticos ubicados en el centro histórico monumental, uno al lado del otro, del creador del estilo joven arquitectónico, Otto Wagner, uno de ellos decorado con flores rosas en porcelana y el otro con medallones en oro. Hoy en día son departamentos habitados por residentes de Viena.


En 1897, Otto Wagner, Gustav Klimt, Joseph Maria Olbrich, Josef Hoffmann y Koloman Moser fundaron el grupo artístico llamado la "Secesión de Viena". De las ideas de este grupo se desarrolló un estilo que incluía referencias cuasi-simbólicas a las nuevas formas de modernidad. En 1898 se construye el edificio de la Secesión, un museo dedicado a las obras de todos estos nuevos artistas. Se los llamaba “del arte estilo joven” y los más ortodoxos de la época los discriminaban. Este edificio posee una cúpula que es una esfera cubierta de hojitas en oro:

Cerca de allí existe un enorme Mercado callejero, con innumerables puestos de venta de todo tipo de artículos:   



Pasamos por la Plaza de Carlos VI – La Karlsplatz – con la Iglesia de San Carlos Borromeo, levantada luego de que terminara una epidemia de peste, en 1713, y en honor de este Santo, patrono de la lucha contra la peste:

Paramos en el Palacio Belvedere, de estilo barroco, construido en honor al Príncipe Eugenio de Saboya, quién venció a los turcos por el 1700, hoy es un museo de pinturas. Recorrimos solo sus jardines, muy hermosos!!
El bus del tour nos llevó por una avenida, del Príncipe Eugenio, donde están las principales embajadas y muchos edificios espectaculares de época. Pasamos por la Plaza de Schwarberg, vimos el monumento al Soldado ruso, la Avenida Ringstrasse, llena de hoteles en antiguos palacios, el Teatro de la Ópera –también sobre la Ringstrasse– de 1689, donde en su inauguración se interpretó Don Giovanni, de Mozart. Conocimos el monumento a Goethe, a Mozart, el Palacio Imperial de Invierno, el Parlamento, de estilo griego, la Municipalidad, que parece una iglesia, el Teatro Nacional ó Burgtheater, la Universidad, del siglo XIV, la Iglesia conmemorativa dedicada a agradecer que el emperador Francisco José resultara ileso en un atentado y que está en la calle Schottenring, cerca de la casa de Freud.

Todo esto desde el bus… o sea “de lejos”, por eso al día siguiente volveríamos a algunos de estos mismos lugares, como para apreciar “de cerca”, lo que tanto nos había gustado en este primer vistazo.

Sigamos recorriendo: el Hotel Metropol, ex sede de la Gestapo, la Iglesia de San Ruperto, que es la más antigua de Viena. Pasamos por el barrio judío, donde vivió Johann Strauss, vimos su casa. El Prater, que fue un antiguo coto de caza imperial y que en 1766 se abrió al público por orden de José II, hoy es un parque enorme de diversiones, con un planetario, una vuelta al mundo inmensa, una montaña rusa, etc.

Vimos una de las sedes de las Naciones Unidas, la tercera después de New York y Ginebra, una columna dedicada al Almirante Teguetthoff, etc., etc.

A las 17:00 terminó el city-tour. El bus nos dejó en el centro, precisamente frente al Teatro de la Ópera y a partir de allí y hasta las 22:30 NOS CAMINAMOS TODO, los cuatro solos, sin guía, sin tour… únicamente hicimos dos altos en el camino: uno para comer pizza y tomar cerveza y el otro para tomarnos unos heladitos…

Comenzamos nuestra caminata por una peatonal, llamada Kärntner Strasse, hermosa!! Llena de gente, de negocios y de artistas callejeros, músicos con diversos instrumentos, hasta un piano!! En una esquina una joven japonesa había instalado su piano sobre una tarima con rueditas. Cómo tocaba!!... Un espectáculo!!


 




Bueno, caminando por esta calle llegamos hasta la inmensa Catedral gótica de San Esteban –La Stephansdom– cuya torre subsistió a un terrible incendio a finales de la Segunda Guerra Mundial. Entramos a conocerla:
Seguimos caminando y llegamos a la zona donde está el Palacio Imperial de Invierno:
Luego emprendimos el regreso rumbo al hotel, estábamos aproximadamente a 20 cuadras, lo hicimos por una Avenida muy comercial llamada Mariahilfer Strasse, donde realizamos las mencionadas paradas “alimenticias”:
El día siguiente fue “día libre”, es decir: sin tour que te despierte temprano!! Qué felicidad!!

Nos levantamos cerca de las 9:00, desayunamos y salimos los cuatro, con unos tickets de un día de validez, para utilizarlos en cualquier medio de transporte.

Tomamos el Metro, indicado con una U, a unas pocas cuadras del hotel, la Línea U3, hasta el centro, a la zona del Palacio Imperial. En este Palacio funciona la Escuela de Equitación Española, donde caballos blancos de Lipizza bailan al compás de un vals, los queríamos ver pero las funciones solo son los domingos, los días de semana se pueden ver los ensayos, pero ya estaban terminando a la hora que nosotros llegamos.

Recorrimos un poco las zonas externas del Palacio, ya que son libres y gratuitas:


Luego seguimos camino: pasamos por el Parlamento, majestuoso!! Y por el Rathaus Park, con la Municipalidad en su centro. Ahora sí pudimos apreciar de cerca todos los detalles de estos edificios que el día anterior los habíamos divisado desde el bus, y pudimos fotografiarlos a nuestras anchas, sin nadie que nos apure…

Estas son imágenes del Parlamento:





Llegamos hasta la Universidad y a la Iglesia Conmemorativa, desde allí caminando por unas callecitas, con la ayuda de un plano y preguntando a la gente, encontramos la casa donde vivió Sigmund Freud, durante 47 años –entre 1891 y 1938– y donde tenía su consultorio, ubicada en la 9, Berggasse 19 – 1er. Piso. Hoy allí funciona un Museo, entramos pero como la entrada resultaba muy cara solo sacamos algunas fotos y seguimos viaje. El resto del edificio son departamentos habitados por vieneses.

Sigismund Schlomo Freud, más conocido como Sigmund Freud, nació en Freiberg, Moravia, el 6 de mayo de 1856 y falleció en Londres el 23 de septiembre de 1939, fue médico, neurólogo y librepensador y es considerado el creador del psicoanálisis. Cuando todavía era un niño, su familia se trasladó a Viena a causa de los disturbios antisemitas. Pese a que Freud provenía de una familia de pocos recursos, sus padres se esforzaron para que obtuviera una buena educación. Ingresó en la Universidad de Viena a los 17 años, donde cursó sus estudios a pesar de que también había antisemitismo en Austria. Fue designado profesor en dicha Universidad en 1900. Las teorías de Sigmund Freud y el tratamiento que daba a sus pacientes causaron un gran revuelo en la Viena del s. XIX y el debate sobre las mismas continúa en la época actual. Escribió numerosas obras, siendo “La interpretación de los sueños” (1900) la más conocida. 

Dejamos la casa de Freud y caminamos unas cuantas cuadras hasta encontrar otra estación del Metro para dirigirnos al Palacio de Schönbrunn y esta vez sí entramos… recorrimos los distintos ambientes del Palacio, habitaciones que ocuparon Sissi y Francisco José, etc.

Isabel de Wittelsbach, Duquesa de Baviera, más conocida por el diminutivo Sissi, nació en Munich el 24 de diciembre de 1837 y falleció en Ginebra el 10 de septiembre de 1898, asesinada por el anarquista italiano Luigi Lucheni, a la edad de 61 años. Su padre, el duque Maximiliano de Baviera perteneció a una dinastía de rama secundaria de los duques de Baviera y su madre, Ludovica, era hija del rey Maximiliano I de Baviera. Con 16 años, el 24 de abril de 1854, se casó con el Emperador de Austria, Francisco José I de Habsburgo-Lorena. Por su matrimonio se convirtió en Emperatriz de Austria (1854-1898) y desde 1867 en Reina de Hungría. Dotada de gran belleza, se caracterizó por ser una persona rebelde, culta y avanzada para su época: fumaba, hablaba varios idiomas, practicaba la equitación, escribía poesía, cuidaba su figura, le gustaba viajar y detestaba el protocolo de la corte imperial de Viena, de la que trataba de permanecer alejada. Uno de los más famosos valses de Johann Strauss lleva el nombre de "Sissí emperatriz" pues fue estrenado en un cumpleaños de la soberana. También ha pasado al cine a través de películas austro-alemanas de los años 50, como Sissí, Sissí Emperatriz y El destino de Sissí, todas ellas protagonizadas por la actriz vienesa Romy Schneider.

Dicen que este Palacio es una réplica del de Versalles, y puede ser, sobre todo el jardín, que es espectacular, impactante, inmenso, con muchísimas flores y hasta una cigüeña, al fondo hay una fuente gigantesca y arriba subiendo se observa una glorieta, a los costados hay mucha vegetación, con senderos que según las versiones de las guías turísticas eran por donde cabalgaba Sissi unas seis horas al día…

También hay un laberinto vegetal y hasta un zoológico!, donde actualmente se encuentra uno de los pocos ejemplares de oso panda en cautiverio que existen.

También hay un Museo de carrozas, etc., etc…. A todo esto no fuimos, porqué?? Pues porque requiere que paguemos una entrada y últimamente estamos muy pero muy… cómo diría??... ahorrativos…
Una vista del Palacio, los jardines y hasta la cigüeña
Otra espectacular vista
Bien, luego de descansar un rato en un banco del jardín imperial, cual Sissi y Francisco José, volvimos a la realidad y a tomar el popular Metro, esta vez hasta la Karlsplatz, donde habíamos visto la Iglesia de San Carlos Borromeo.

Caminamos hacia el mercado callejero que también conocimos el día anterior, pero antes de recorrerlo y siendo para esto las 17:00 ya… y no habiendo comido nada desde el desayuno, entramos en un Nordsea, de la cadena de restaurantes de pescados, muy recomendables. Justo enfrente estaba el edificio de la Secesión, el de la cúpula de oro.

Desde allí volvimos al hotel, otra vez en el Metro. A preparar las valijas…

Al día siguiente, luego de desayunar super copiosamente, salimos a caminar un poco por la Maríahilfer Strasse, muy cercana al hotel, con muchísimos negocios, para hacer las últimas compritas: la última cajita del viaje, esta vez con la reproducción del famoso Beso de Gustav Klimt, pintado en 1907.

A las 12:00 dejamos la habitación y como es habitual en estos casos, matamos el tiempo en el lobby del hotel, muy bonito por cierto, esperando las 15:00 para tomar un taxi rumbo al Aeropuerto. Nuestro vuelo 3575 de Iberia salía a las 19:25 con destino a Madrid, allí debíamos cambiar de avión para Ezeiza, saliendo a las 24:00 y llegando a la Argentina a las 7:30 (hora argentina) del sábado 30 de junio.

El Aeropuerto de Viena un bajón… no coincide con lo “imperial” de la ciudad.